Acuerdo de Bali de la OMC y su impacto en América Latina

ComercioAlimentosEn diciembre de 2013 se alcanzó un importante acuerdo global en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), y América Latina en general lo valoró positivamente.

La isla indonesia de Bali fue la sede de la IX Conferencia Ministerial de la (OMC), que culminó con el acuerdo sobre “un conjunto de cuestiones (…), para agilizar el comercio, dar a los países en desarrollo más opciones para garantizar la seguridad alimentaria, impulsar el comercio de los países menos adelantados y contribuir al desarrollo de manera más general”, informó la OMC.

El contenido de este acuerdo conocido como “paquete de Bali”, incluye compromisos concretos en las áreas de facilitación del comercio, agricultura y desarrollo.

Felipe Larraín, Ministro de Hacienda de Chile, reconoció que una vez implementados estos tres temas, “van  a significar una reducción del orden de 10% en los costos del comercio y eso significa un aumento significativo del comercio mundial y de la riqueza que se puede crear, generando empleo, especialmente en los países menos adelantados y más vulnerables”, comunicó este ministerio.

Tanto la OMC como los analistas económicos consideran que el acuerdo OMC podría también generar más de 20 millones de puestos de trabajo.

En cuanto a la facilitación del comercio, se fijaron nuevas normas destinadas a reducir los obstáculos burocráticos en las aduanas, lo que podría aumentar el PIB mundial entre 400.000 millones de dólares y 1 billón, explica Federico Steinberg, investigador principal del Real Instituto Elcano.

“La eliminación de barreras administrativas y trabas burocráticas, acompañada de un conjunto de normas (…), que simplifiquen las operaciones de comercio exterior (…), supone un impacto mayor en operadores económicos con menores capacidades para afrontar dichas exigencias, vale decir micro, pequeñas o medianas empresas que buscan en los mercados externos ventanas de oportunidad para sus productos, aseguró el Centro Internacional para el Comercio y el Desarrollo Sustentable (ICTSD).

Además, citó un estudio de la OCDE y la CEPAL, en el que revela que el tejido empresarial  en América Latina se basa en un 99 por ciento en empresas Pymes, y que estas emplean a cerca del 67 por ciento de los trabajadores, por lo que las ventajas para la región de tener un sólido paquete normativo multilateral en materia de facilitación del comercio es muy evidente

La Cancillería brasileña, también se hizo eco de este acuerdo global y dijo que, “los resultados son ampliamente positivos para Brasil. El acuerdo de Facilitación del Comercio, es de gran interés para el empresariado y gobierno brasileños, e impulsa reformas que ya están siendo implementadas en el país”.

En agricultura, se acordó que los países más pobres puedan acumular alimentos para casos de emergencia alimentaria sin que eso contravenga las normas de la OMC en materia de distorsión al mercado de productos agrícolas generada por ayudas públicas.

“Después de muchísimas horas de negociación, EE.UU. e India lograron resolver sus diferencias”, comentó Anabel González, ministra de exteriores de Costa Rica desde facebook.

Anand Sharma, ministro de Comercio indio, manifestó que ve en el acuerdo una victoria de los campesinos, en India y en el mundo en vías de desarrollo, además mencionó que se prevén regulaciones excepcionales para su país en cuanto a las subvenciones agrarias que permiten abastecer de alimentos a la población, reportó Deutsche Welle.

Otro acuerdo alcanzado en el tema agrícola fue el compromiso a reducir los subsidios a las exportaciones del agro, que desde la cumbre de Hong Kong de 2005 venían demandando los grandes exportadores de productos primarios. El paquete de Bali afectará sobre todo a los países avanzados, especialmente a los de la UE, explica Federico Steinberg.

Los subsidios a las exportaciones agrícolas, “hacen daño especialmente a los países en desarrollo, también a Chile”, sostuvo el Ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín.

Por su parte, Argentina fue el principal impulsor de una declaración sobre la eliminación de estos subsidios, y con apoyo del conjunto de países en desarrollo del Grupo de los 20 se logró incluir en el acuerdo, el compromiso político de todos los miembros de la OMC en este tema, informó el ministerio de exteriores de ese país.

También se logró un compromiso para facilitar las exportaciones de algodón que beneficia directamente a algunos países africanos que tienen a este rubro como su principal fuente de ingresos.

Finalmente, en materia de desarrollo, el acuerdo se centra en facilitar el acceso de los productos de los países en desarrollo a los mercados de los países ricos.

En este punto, Steinberg sostiene que “a las buenas intenciones de apertura de mercados por parte de los países avanzados, habría que unir nuevos recursos para mejorar la capacidad exportadora de los países más pobres”.

Oposición al Acuerdo de Bali

El movimiento Vía Campesina junto a otras organizaciones, emitieron una nota de prensa el 12 de diciembre, en la que denuncian que el acuerdo alcanzado en la OMC es perjudicial y solo beneficia a los países desarrollados y a las multinacionales.

Otras repercusiones del Acuerdo de Bali

En el caso de la República Dominicana, Luis Manuel Piantini, embajador dominicano ante la OMC, explica que con la “Facilitación de Comercio” puede ahora conseguir donaciones a fin de cumplir con las obligaciones para mejorar sus gestiones aduanales, y a través del “Trato Especial y Diferenciado” tiene un período mayor de tiempo para su cumplimiento, según Listín Diario del 9 de diciembre.

En agricultura, la República Dominicana podrá crear reservas de alimentos para programas sociales de seguridad alimentaria sin incumplir con el acuerdo agrícola de la OMC, siempre que esos programas en su totalidad no superen el límite del 10 por ciento de la producción del sector agrícola.

En cuanto a las cuotas de importación de alimentos, Manuel Piantini explicó que el país logró “no ser afectado por la propuesta del G20, o grupo de exportadores netos de alimentos de la OMC, ya que se nos aplica el Trato Especial y Diferenciado”.

El analista económico ecuatoriano Walter Spurrier evaluó el alcance de este acuerdo para su país, y manifestó que “es un acuerdo mínimo. Tan pequeño que yo no podría establecer un beneficio, si es que lo hay”, según el diario El Comercio del 10 de diciembre.

México, contrario a esta opinión, reconoció que “haber logrado un resultado positivo en estas negociaciones es de gran importancia para el país”, comunicó la secretaría de economía mexicana.

Sostuvo asimismo, que los múltiples acuerdos comerciales bilaterales y regionales que tiene firmados, son complementarios al sistema multilateral de comercio pero no pueden sustituirlo.

En el marco de esta Conferencia, expertos internacionales destacaron la experiencia de Perú en su integración al comercio mundial a través de la OMC.

La ministra de Comercio Exterior de Perú, Magali Silva Velarde-Álvarez, expuso la experiencia de su país en la OMC y en los tratados de libre comercio, así como en los nuevos esquemas como la Alianza del Pacífico y el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).

Velarde-Álvarez recalcó “la importancia de involucrar a las pequeñas y medianas empresas dentro del comercio internacional”, y añadió que “en el Perú, el comercio es una  herramienta para el crecimiento y por ende para la inclusión social, la reducción de la pobreza y la generación de empleo y el bienestar general, en particular para los más necesitados y vulnerables”.

También se refirió a lo que viene después de este acuerdo, y expresó que se abrió el camino para continuar avanzando en las negociaciones de la Ronda Doha, es decir, a través de una “agenda post-Bali”.

“Esta debe ser una agenda que incluya (…), la protección de los recursos genéticos y de los conocimientos tradicionales asociados a éstos, la eliminación de las subvenciones a la pesca que generan sobrepesca y exceso de capacidad, la liberalización de los productos tropicales y mayores compromisos en el movimiento de personas para prestar servicios”, dijo.

Con relación al tema de la pesca, durante esta Conferencia, algunas países de nuestra región como Costa Rica, Perú, Argentina, Chile, Colombia, y Ecuador, suscribieron junto a Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Islandia, Noruega, Pakistán y Filipinas, una declaración con el fin de reformar los subsidios que distorsionan el mercado en este sector, e inducen a la sobreexplotación de los recursos marinos, poniendo de esta forma en peligro su sostenibilidad.

Durante las Conferencia Bali en Indonesia, Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia se opusieran a los acuerdos que se discutían, exigiendo la eliminación del embargo económico de EE.UU. a la isla, pero luego, levantaron sus objeciones haciendo posible un acuerdo que necesitaba de la aprobación de todos, los 159 países miembros de la OMC.

 

Nota de Jesús de León, en La Gran Epoca, 11 de diciembre 2013.