El mundo del desperdicio: De toda la comida producida a nivel mundial solo se consume el 66%El mundo del desperdicio: De toda la comida producida a nivel mundial solo se consume el 66%

 por Dánae Rivadeneyra – Con solo una parte de la comida desperdiciada se podría acabar con la hambruna que aún existe en varios países del mundo.

A pesar de que muchos países enfrentan crisis severas de hambruna desde hace unos años, el desperdicio de alimentos en países industrializados no se reduce: la tercera parte de los alimentos producidos son desperdiciados o echados a la basura.

Esta cifra enorme representa 1.3 billones de toneladas en todo el mundo, lo suficiente para acabar con el hambre en los países más necesitados, confirmó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO por sus siglas en inglés.

De los alimentos desperdiciados se informa que el 45% de frutas y hortalizas son desperdiciadas, el 45% de raíces y tubérculos, el 35% de pescados y mariscos, el 30% de cereales, el 20% de productos lácteos, el 20% de carne de vacuno y el 20% de legumbres.

 

 

Las cifras más claras de esta cultura del desperdicio se ven cuando se comparan la realidad en los diferentes países del mundo. Mientras que los industrializados de Europa y América del Norte desperdician entre 95 y 115 kilos por consumidor, en las zonas más pobres del globo, como el África Subsahariana y el Sudeste de Asia, se desperdician entre 6 y 11 kilos por consumidor.

Según los cálculos de la FAO, solo se necesita la cuarta parte del total de alimentos desperdiciados para acabar con el hambre mundial. Lo que a la vez demuestra que el mundo hace tiempo produce suficiente comida para todos, solo que no hemos aprendido a compartirla.
Pero, ¿cómo evitar desperdiciar tanto la comida?

Una de las recomendaciones más importantes es solamente adquirir los alimentos necesarios y no excederse en las compras. De esta manera se evitará que sobren alimentos y no se tendrán que desperdiciar o botar.

Otro factor importante es comprar alimentos a los productores locales. Según los estudios de la FAO, en los países desarrollados una gran parte de la comida se desperdicia en la producción y el transporte de los alimentos industrializados, lo que no pasa cuando se consume de productores locales.

Otro consejo consiste en averiguar sobre instituciones o asociaciones que recolecten alimentos que ya no van a ser usados para darles una segunda oportunidad. En ciudades como Nueva York o París, existen restaurantes que solo cocinan con “desperdicios” y que además tienen un precio reducido para estimular a la clientela.

En esta cadena de responsabilidades, los consumidores son uno de los pilares más importantes para acabar con el desperdicio de alimentos. De lo contrario, no solo estaremos gastando enormes recursos en vano sino que estaremos botando comida de la mesa en mundo donde todavía existe el hambre.
Articulo publicado originalmente en La Mula (Perú), 29 junio 2017, aquí…