Monsanto y un fallo judicial histórico sobre los efectos del glifosato

En una nueva edición de Rompkbzas Verde, la columna de Eduardo Gudynas en el programa radial Rompkbzas en Radio El Espectador de Montevideo, se explicó la importancia de la decisión judicial que obliga a Bayer a pagar US$ 289 millones a un jardinero afectado en forma terminal luego de estar expuesto la sustancia.

Un jardinero de escuelas, Dewayne Johnson, de 46 años, que como parte de su trabajo utilizaba regularmente el glifosato, enfermó de un cáncer conocido como linfoma no-Hodgkin.

Diagnosticado en 2014. Según los médicos no vivirá más allá del año 2020 y por ello el juicio fue acelerado. El caso fue relatado en una nueva edicición de Rompkbzas Verde por el especialista en temas ambientales, Eduardo Gudynas.

Johnson demandó a Monsanto indicando que el glifosato había sido un factor determinante de su cáncer.

El caso se discutió en una Corte Superior de San Francisco. A la pregunta de la jueza sobre si el glifosato, en sus presentaciones comerciales, había sido un factor substantivo en el desarrollo del cáncer, los miembros del jurado respondieron que sí.

También indicaron que la empresa no informó adecuadamente sobre los riesgos de sus productos. Y que actuó con malicia.

El jurado dictó que Monsanto deberá pagarle un total de US$ 289 millones, compuestos por US$ 39 millones en compensaciones y US$ 250 millones en daños punitivos.

La corporación Monsanto fue comprada por Bayer, y las actuales autoridades anunciaron una apelación.

El glifosato había sido calificado en 2015 como sustancia probablemente cancerígena por la Agencia Internacional Investigación Cáncer, IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud.

Esa indicación no fue compartida por otras organizaciones reguladoras, como la de Unión Europea, y la ambiental de Estados Unidos.

Registrado en 130 países, se lo aplica en 100 tipos de cultivos.

En lenguaje coloquial, se trata de un limpiador de malezas.

Su difusión llega en parte porque Monsanto creó una variedad de soja modificada genéticamente que resiste al glifosato, y entonces se aplica el herbicida para limpiar el predio de plantas competidoras con la soja.

En Uruguay su uso se multiplicó por diez entre 2000 y 2014; que de acuerdo a las importaciones se aplican unas 15 mil toneladas.

Estudios en Argentina muestran sus efectos en la salud pública.

La información disponible y este caso permite indicar que el glifosato es un “agrotóxico”. Las empresas por años han combatido esta etiqueta a los químicos que se usan en el campo. Pero en este caso es legítimo llamarlo de esa manera.

Es un producto riesgoso. Las empresas que producen no informan adecuadamente.

El ámbito científico está dividido. Hay una parte de la comunidad académica, en crecimiento, que mantiene independencia de las empresas, y está mostrando los impactos en la salud y el ambiente.

Fueron muy atacados por otros científicos que ciegamente creían que el glifosato era muy bueno. A su vez, los Monsanto Papers y nuevas revisiones muestran que la empresa actúa repetida, planificada y organizadamente dentro de la comunidad científica, lo ven justificado, y lo encaran como una cuestión de contra-información.

A propuesta de la administración de Donald Trump existe una ley que se denomina “Nueva Acta de Ciencia Honesta y Transparente” para la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

En sus efectos concretos será casi imposible demostrar impactos negativos, siempre se siembran dudas que favorecen a corporaciones.

El fallo determina que la empresa actúo con malicia, con la intencionalidad de hacer daño. El juicio indica que la empresa falló en alertar sobre los riesgos. 2) Pero en su otra definición, la palabra refiere a los actos contrarios a la virtud , la disposición para hacer el bien, el bien público.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca ha recibido múltiples denuncias sobre glifosato.

Según la Sociedad Apícola del Uruguay, el Ministerio ha actuado en forma omisa y negligente en cuanto a la habilitación de registros de agrotóxicos“.

Según Gudynas, no contribuye a las soluciones, sino que es parte del problema. “En las últimas semanas hemos visto que por ejemplo comparó el glifosato con aspirina ante el Senado; ataca la ley marco de promoción de la agroecología; promueve mordaza sobre la información referida a la calidad de las aguas; etc”, afirmó.

Gudynas lo comparó con el ministro de Ecología de Francia, y tercero en relevancia en el gabinete, Nicolas Hulot, a partir de conocer este caso dijo: “Monsanto Bayer no tiene, en ningún caso, como objetivo el bienestar de la humanidad”, pero sí “el de sus accionistas”.

“Nosotros no tenemos ni un Ministro del Agro ni uno del Ambiente que nunca hayan dicho esto”, apuntó Gudynas.

Entre sus propuestas, incluyó una reforma sustancial del Ministerio de Ganadería, que permita un control efectivo del uso de los agroquímicos. Si no puede hacerlo, dijo,que pase a Salud Pública.

También un plan de desandar la glifosato-dependencia a través de un plan de transición .

El gobierno, además, debe pasar a encarar el uso de agroquímicos como un asunto de salud pública.

Escuche el audio completo en: http://www.espectador.com/Medio%20Ambiente/monsanto-y-un-fallo-judicial-historico-sobre-los-efectos-cancerigenos-del-glifosato

Publicado el 13 agosto 2018.